No hay nada más enfermo que burlarse de alguien con una enfermedad.

La obesidad es una enfermedad compleja, en donde el tejido adiposo (grasa) no funciona de manera normal, lo que afecta e influye en el funcionamiento del cuerpo de una persona que además vive en un ambiente adverso que ha sido definido como “obesogénico”.

Existen múltiples factores genéticos, ambientales, conductuales, fisiológicos, psicológicos, sociales y económicos que contribuyen al desarrollo de la obesidad, no es la falta de voluntad la responsable.

Reconocer a la obesidad como una enfermedad en la que influyen muchos factores nos ayudará como sociedad a prevenirla, ofrecer y buscar tratamiento, así como respetar a las personas que viven con ella.

No hay nada más enfermo que burlarse de alguien con una enfermedad.

La obesidad es una enfermedad compleja, en donde el tejido adiposo (grasa) no funciona de manera normal, lo que afecta e influye en el funcionamiento del cuerpo de una persona que además vive en un ambiente adverso que ha sido definido como “obesogénico”.

Existen múltiples factores genéticos, ambientales, conductuales, fisiológicos, psicológicos, sociales y económicos que contribuyen al desarrollo de la obesidad, no es la falta de voluntad la responsable.

Reconocer a la obesidad como una enfermedad en la que influyen muchos factores nos ayudará como sociedad a prevenirla, ofrecer y buscar tratamiento, así como respetar a las personas que viven con ella.

¿Cómo ayudar?

  1. Cambiemos la narrativa y los prejuicios aprendidos que existen sobre las personas con obesidad.
  2. No hagamos chistes sobre su cuerpo, no minimicemos el impacto de nuestras palabras justificándolas que son juego o “por su bien”. 
  3. No hagamos sentir vergüenza a alguien por vivir con obesidad. Esto puede contribuir al desarrollo de depresión, ansiedad, conductas auto-destructivas y evitar el cuidado de la salud (no querer ir al médico, al gimnasio, pedir u ofrecer ayuda). En el estigma y la salud mental con frecuencia no se tienen segundas oportunidades.
  4. Evitemos el uso de las palabras «gordo» u «obeso» ya que pueden venir acompañadas de estereotipos negativos que definen de manera injusta a quien vive con obesidad. Recordemos que la enfermedad no define a la persona. 
  5. Preguntemos cómo ayudar, seamos empáticos y defensores de sus causas.

Vivir con obesidad no es una elección. El estigma que la acompaña no ayuda a tratarla.

“Las personas que vivimos con obesidad vivimos en un mundo que nos lo recuerda, sabemos que el sobrepeso no es bueno para nosotros, muchos intentamos cuidar nuestra salud todos los días, pero a veces la enfermedad nos gana, vence nuestras estrategias, nuestra voluntad. Y es por eso que merecemos tratamiento” Claudia, 28 años

La obesidad y el estigma son asuntos de salud, que deben ser hablados honesta y claramente.

En Obesidades queremos hacer el cambio

Historias de peso es la primera comedia donde conocerás el verdadero peso de tu risa y la carga que representa para muchas personas lidiar con estereotipos que los pueden enfermar más y no les permiten tomar decisiones libres.

¿Quieres compartir tu Historia de Peso?

Cuéntanos cómo ha sido vivir con obesidad, lidiar con el estigma y qué necesitas para vivir una vida que te haga feliz.

Envía tu historia aquí: info@obesidades.org

Loading...